Bravo, Google

Esta mañana todos nos despertábamos con el ¡zas! en toda la boca que Google le ha dado a Putin, presidente ruso con un nombre del todo peliagudo. Y más peliagudas son aún sus leyes homófobas, que prohíben cualquier tipo de propaganda homosexual. 

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Aunque uno de nosotros sea pro-Google y otro pro-Apple, hoy nos hemos puesto de acuerdo en que el gigante ha dejado en evidencia al gobierno ruso y al Comité Olímpico Internacional, que nada han hecho para evitar unos juegos olímpicos que no son aptos para todos.